/Una escuela santafecina se inspiró en el Modelo de Finlandia y obtuvo sorprendentes resultados

Una escuela santafecina se inspiró en el Modelo de Finlandia y obtuvo sorprendentes resultados

A 225 kilómetros de la capital provincial, en una localidad de 3.000 habitantes, una escuela santafesina marca el rumbo de la educación del futuro.

El sistema educativo de Finlandia junto al de las Escuelas Jesuitas en Barcelona fueron utilizados como modelos para el diseño de nuevas formas de enseñar y aprender en la Escuela ISPI Nº 9073 José Manuel Estrada, de Santa Teresa, departamento Constitución. “Nos preocupaba la exigencia injustificada, la falta de rendimiento pedagógico de los chicos, el fracaso cuando llegaban a la Universidad o la imposibilidad de acceder al mundo laboral, es decir, nos preocupaban todas estos factores que afectan a la educación del país, de Latinoamérica y el mundo. Por eso decidimos reciclar lo que había y comenzar a implementar un nuevo sistema de aprendizaje”, expresa Rotondo.

Los chicos cuentan con la libertad de trabajar de la manera que prefieran y consideren más cómoda y productiva. Así, las clases transcurren al aire libre, con celulares, notebooks, tablets, mate y libros. Lejos de tratarse de otro sistema educativo paralelo, esta propuesta trata de adaptar y modelar el sistema actual para que los alumnos puedan sacar el máximo provecho.

En un día corriente, la jornada se divide en dos partes. En la primera de ellas se trabaja con metodologías de aprendizaje activo, trabajo por proyectos, resolución de problemas y análisis de casos, que abarca en total 3 hs reloj. “Aquí no hay materias, sino proyectos o temas propuestos por diferentes docentes. En esa instancia, los chicos reciben además la visita de especialistas, profesionales, estudiantes, ex alumnos, instituciones, para abordar los temas propuestos”, explica. En la instancia siguiente los temas son presentados y puestos en común por los alumnos, con el objetivo de que los profesores puedan evaluar lo aprendido. Existen ocho competencias básicas tenidas en cuenta a la hora de evaluar y, además, una treintena de criterios que no dependen solamente del profesor que participa en la clase, sino de todo el equipo de trabajo que colabora en el diseño de las políticas de aprendizaje y en la co-evaluación de los alumnos. De esta manera, los chicos son evaluados durante todo el día, todos los días; no sólo en el momento de examen, como sucede en las escuelas tradicionales.

El cambio no fue fácil, explica Rotondo. Al principio de la implementación del nuevo modelo, tuvieron algunos problemas con los chicos que, por hábitos de memorización, tenían en el viejo sistema 10 en las libretas y con el cambio, sus calificaciones bajaron. “Ya no es solo memorizar y hacer la prueba”, expresa.

Independientemente de estas situaciones, los resultados obtenidos fueron extraordinarios: lograron bajar la deserción y sus alumnos superaron la media nacional en la última evaluación de calidad educativa que realizó el gobierno nacional.

El modelo educativo de la Estrada tiene como base tres pilares: aprendizaje centrado en el estudiante, transparencia administrativa y pedagógica, y liderazgo distribuido.