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Día del Veganismo: emocionante testimonio de Lis Tealdi

En el día Internacional del Veganismo, nos comunicamos con Lis Tealdi  -Ingeniera en Alimentación y Cheff- de la ciudad vecina de San Guillermo, para que nos comparta su testimonio de vida.

El veganismo es entendido por muchos como una actitud de respeto a la vida y el sufrimiento de los animales evitando al máximo participar en su explotación. Esto implica una dieta sin productos de origen animal (vegetariana 100% o dieta vegana). Esta forma de consumo se extiende también al vestido rechazando los productos animales, pues comprar por ejemplo lana o cuero es una manera directa de financiar la explotación animal. El veganismo también implica no colaborar con el encierro, comercialización o la matanza de animales: circos, zoos, delfinarios, compra-venta de animales, caza, etc. Y en definitiva es una lucha en busca de un futuro justo para todos independientemente de la especie a la que pertenezcamos.

Lis padeció -durante más de cinco años- dolores articulares que prácticamente le impidieron caminar. Tiempo después, contrajo una grave enfermedad que afectó su sistema digestivo, llevándola a pesar menos de 38 kg y a permanecer dos días en coma. “Yo buscaba a lo lejos la respuesta a mi enfermedad, pero la tenía ahí mismo, en mi nariz: la química de los alimentos”. Tras intentar insistentemente con la medicina tradicional y no obtener respuesta alguna, nuestra entrevistada comenzó a investigar diferentes corrientes alimentarias y fisiológicas -desde la base académica con la que contaba- que le permitieron cambiar sus conductas alimentarias y la percepción de la idea de salud. “Yo no creo que exista una corriente alimenticia mágica; la alimentación debe depender de la persona y de sus circunstancias particulares”, confiesa.

“Lo que yo practico es alimentación consciente como base, es decir, trabajar con fisiología alimentaria. Se trata de entender que nos enfermamos, nos intoxicamos con los alimentos y que, de la misma manera, nos podemos desintoxicar y sanar (…) Existen alimentos beneficiosos y adecuados para nuestro cuerpo y otros que no lo son. Si metemos un combustible equivocado a una máquina, esta empieza a resentirse; si ponemos un combustible bueno ‘vamos como tiro'”, expresa entre risas, por la expresión utilizada.

La medicina tradicional entiende al corazón como el órgano motor de nuestro cuerpo; ahora bien, en la medicina China -considerada por muchos, alternativa- el hígado es el órgano que todo lo rige, “es el encargado de filtrar la sangre, entonces, si comenzamos a intoxicar nuestra sangre, llegará un momento en que ya no podamos limpiarla del todo. Además, el hígado es el regente de las emociones… con un hígado forzado no podremos tener pensamientos y sentimientos claros (….) lo que nos enferma son los alimentos y las emociones, lo que nos cura son los alimentos y las emociones. Por eso la llamamos alimentación consciente”, detalla.

Lis pasó de estar imposibilitada para caminar, a ser alguien que ni siquiera pesca un resfrío, “descubrí la forma de salir adelante (…) por supuesto que cada uno sabe hasta dónde le aprieta el zapato y hasta donde quiere ir. De todas maneras, creo que no hay que llegar a situaciones extremas para realizar un cambio en nuestros hábitos, aunque ese cambio sea pequeño. Vivir con un cuerpo intoxicado habla de vivir los días con cansancio, sin energía, sin poder explotar a pleno nuestras capacidades”, finaliza.