/#NOTÓNOXÍGENO: Pablo Giesenow nos enseña que los límites no existen

#NOTÓNOXÍGENO: Pablo Giesenow nos enseña que los límites no existen

Invitado por la Municipalidad de Suardi, Pablo Giesenow llegará a nuestra localidad para brindar charlas motivacionales para niños y adolescentes, tras haber perdido sus dos piernas en un violento accidente automovilístico. Estas se realizarán en Sala Estrada, partir de las 10 de la mañana y en Club de Abuelos a partir de las 13:30. Una vez finalizadas, participará de una nueva edición del “Desafío Solidario”, a beneficio de la Casita del Niño Creciendo y de Manto Blanco, que se realizará en las instaaciones de Club Sportivo Suardi a partir de las 20 hs.

Pablo tiene 40 años. Es papá de Máximo y Delfina, de 17 y 13 respectivamente. Nació en Viamonte, al sur de provincia de Córdoba y, al terminar sus estudios secundarios, decidió mudarse a la Capital Provincial -donde continúa viviendo- para convertirse en el abogado que es hoy.

Tras una vida apacible, el 22 de enero del 2015 -producto de una intensa lluvia- Pablo sufre un accidente automovilístico en la ruta que le amputó las dos piernas. “A partir de ahí cambia mi vida. En realidad, lo que cambian son mis hábitos y la forma de manejarme en el día a día. Pero al esencia sigue siendo la misma: era abogado y lo sigo siendo; sigo siendo el papá que fui, sigo desarrollando una vida social con mucha naturalidad. Lo que se acentúo ahora, es el deporte”.

Pablo confiesa haber practicado fútbol desde muy pequeño “crecí en un pueblo de 2000 habitantes, allá por los años ’80 y como imaginarás, todos los chicos jugábamos al fútbol. Nunca dejé de hacerlo. El fútbol me acompañó en la niñez, en la adolescencia… cuando me vine a vivir a Córdoba me anoté en el Equipo de Derecho y una vez recibido, en el Torneo de Abogados y así con cada Torneo que se presentaba. Siempre fui un deportista amateur, pero muy dedicado”.

El deporte, lejos de ser un imposible luego del accidente, se convirtió en un gran canalizador y en una fuente motivacional.  Participar en el Torneo Paralímpico del 2020 fue y sigue siendo el sueño de Pablo, pero dadas las circunstancias económicas de la provincia y el país, aun no es un hecho concreto.

De todas maneras, el entrenamiento continúa a la par del deseo, y hoy está dirigido al Triatlón (disciplina que combina natación, carreta pedestre y ciclismo). Además, comenzó a tomar clases de Tenis tres veces a la semana y asiste al gimnasio para un entrenamiento generalizado.

Esto, después de una jornada laboral que supera las 8 hs.

Pablo nos demuestra que no hay más límites que los que uno mismo se impone.

Invitamos a todos a participar de sus jornadas.