/Recorrieron el país en un Citroën realizando Talleres Itinerantes

Recorrieron el país en un Citroën realizando Talleres Itinerantes

Luisina es de Paraná y, junto a una amiga, decidió recorrer la Argentina en un Citroën 3cv modelo 1971 sin abandonar en el transcurso, su profesión.

La intención era viajar de la Quiaca a Usuahia y así fue. Luisina, junto a una amiga, se aventuró a recorrer el país en un Citroen 3cv modelo 1971. El punto de inicio fue Paraná, desde donde prosiguieron por Santa Fe, pasando por Córdoba, La Rioja hasta llegar a la Quiaca. Tomaron la Ruta 40, a la altura de Chubut cruzaron a Chile, hicieron 1000 km de carretera, volvieron a entrar por Santa Cruz y se dirigieron a Usuahia. El regreso fue emprendido por Ruta 3, haciendo Costa Atlántica.

El viaje les llevó un año y medio. “Cada región de Argentina tiene un montón de paisajes y gente interesantísima por conocer. Fue realmente hermoso”, expresa.

Luisina tiene hoy 32 y desde los 15 años no ha hecho más que moverse: a veces sola, otras con amigas o conocidos, “tengo el bichito del viaje, pongo toda mi energía en eso… estoy siempre pensando por donde moverme. Esta vez traté de juntar el deseo de viajar con mi profesión: yo me dedico a la Comunicación y mi compañera es profe de percusión. Como no teníamos suficiente dinero decidimos hacer un viaje cultural basado en el dictado de Talleres Itinerantes. Armamos un proyecto bien organizado; lo acomodamos en una carpeta y lo presentamos en Municipios, Espacios Culturales y Bibliotecas”; explica.

De a pocos kilómetros, a baja velocidad y llenas de proyectos, fueron recorriendo pacientemente todo el país. “Si tuviera que elegir un lugar no podría… eligiría como mínimo dos. En términos paisajísticos el Perito Moreno, me impacto muchísimo, sobre todo porque fuimos en una época poco turística. Ahora bien, si tengo que elegir un lugar por la gente ese es Laguna Blanca, en la Puna Catamarqueña. Estuvimos en una comunidad de originarios que aun viven en tierras comunales y que trabajan tanto la tierra como los animales de manera conjunta. Ahí, la mitad de la población son niños así que decidimos dar un taller – en el que creíamos que no iba a haber nadie – y nos llevamos una sorpresa. Asistió mucha gente y el interés fue enorme, les llamaba la atención ver a dos mujeres recorriendo el país en un auto. Fue una experiencia increíble”.

Hoy, millones de jovenes comienzan a renunciar y/o postergar proyectos culturalmente prestablecidos para salir a explorar el mundo. En relación a eso, Luisina responde: “yo creo que los viajes no son la solución a nada, a menos que tu deseo genuino sea viajar. Además, los viajes dependen de cada uno, a mi me gustan los viajes sin tiempo, entonces procuro planificar para que eso sea posible. Para mi lo más interesante es desnudarse de los miedos y abrirse a conocer a las personas porque, al contrario de lo que mucha gente pensaba, lo único que nos encontramos fue gente generosa que nos dio incluso más de lo que teníamos. Está bueno tener lo básico asegurado y después, aventurarse”.