/Arte, una profesión tan apasionante como incomprendida

Arte, una profesión tan apasionante como incomprendida

Antonio Panino comenzó a pintar en los primeros años de su adolescencia, en un pequeño poblado del corazón de Italia.

Una vez finalizados sus estudios secundarios, comenzó con su especialización en Arte. Vivir de eso es muy difícil y yo no era capaz de reconocer mi talento, expresa. Es por es que, durante su juventud, trabajaba como obrero en horas del día y, por la noche, cuidaba el taller de un reconocido pintor, al tiempo que aprendía de él y se perfeccionaba.

Panino pinta conceptos, hasta completarlos. Eso puede llevar cientos de trazos, bocetos y piezas terminadas.

Durante 9 años consecutivos se dedicó a trazar piedras. Si, piedras. No buscaba la fiel representación -pues a eso podría hacerlo quienquiera- sino el concepto, aquello que la piedra significaba para él. Nació en tierra de montañas y estas rocas son, ni más ni menos, que los cimientos de su vida y símbolo de su niñez.

Un día, sintió la idea terminada, acabada, interiorizada. Desde aquel momento, comenzó a pintar montañas durante otros largos años. Dentro de la montaña, está la piedra ¿la ves? – me preguntaba- mira los trazos, la piedra sigue ahí, no la abandoné en ningún momento.

Resultaría imposible y hasta ridículo contabilizar el número de piezas de papel que esos dos conceptos llenaron a lo largo de los años. Son miles, algunos enrollados, otros estirados, amontonados y apilados en tres departamentos que funcionan como taller y depósitos.

Antes de eso me dediqué a los nidos, recuerda. Nidos de pájaros de montaña, cientos, miles.

Panino trabaja por pedido, siempre y cuando sea él quien elija qué y cómo pintar. No me sale de otra manera, confiesa.

Hoy, su energía está puesta en el colorido arte postmoderno. Acrílicos aguados, como acuarelas, de colores vivos y alegres, se expanden por el papel en formas geométricas. Algunas combinaciones son armónicas y cálidas, otras tantas representan fuerza y violencia, a través de intensos contrastes. Dentro de estas nuevas producciones, usa también la superposición de piezas, dándole tridimensionalidad a su obra.

Con la ayuda de los años, colegas, críticos y aficionados, Panino descubrió el valor de sus obras que hoy son expuestas en diferentes galerías italianas, así como también en las paredes de Piscina, el pueblo que desde muchos años, lo acoge con cariño.