/Cromañón: la tragedia que exige memoria.

Cromañón: la tragedia que exige memoria.

Se cumple un nuevo aniversario del incendio que terminó con la vida de 194 personas y se convirtió en un emblema de la lucha contra la corrupción y el olvido. Fotos y videos.

“No sean pelotudos. No tiren bengalas. Si alguien prende algo nos morimos todos”, se le escuchó decir a Omar Chabán, gerenciador del boliche Cromañón. Estaba frente a más de 4.500 personas que acudieron al lugar para presenciar el show que la banda de rock Callejeros, liderada por Patricio Fontanet, iba a dar la noche del 30 de diciembre de 2004.

Las consecuencias fueron trágicas: las llamas incendiaron la media sombra que cubría el techo del local. Las personas que habían asistido al recital, que triplicaban la capacidad permitida, se desesperaron por salir, pero no fue fácil: pronto se cortó la luz (por motivos aún no determinados) y los gases tóxicos del humo se extendieron con rapidez. Además, una de las salidas de emergencia del lugar estaba cerrada con candado.

Las víctimas de esa noche murieron en su mayoría por inhalación de monóxido de carbono y los cuerpos eran tantos que las ambulancias no alcanzaban para trasladarlos. Al lugar arribaron autobombas y móviles policiales, y se les sumaron vecinos del barrio que subían a los chicos a los colectivos que pasaban para llevarlos al hospital. En los días posteriores, los familiares de las víctimas realizaron marchas y cacerolazos frente al boliche y a la sede gubernamental de la ciudad de Buenos Aires.

Los familiares de las víctimas iniciaron demandas judiciales. Omar Chabán; su mano derecha, Raúl Villareal; y los integrantes de Callejeros fueron acusados de los delitos de estrago doloso seguido de muerte y cohecho activo. Cromañón tuvo cuatro juicios orales. En estos procesos fueron juzgadas 26 personas: 21 de ellas fueron condenadas y 18 fueron a prisión. Casi todos recuperaron la libertad y la mayoría tiene la condena cumplida.

En las afueras del boliche este grupo de personas instaló un santuario para recordar a las víctimas. Allí además de murales y zapatillas que cuelgan por todos lados, hay placas recordatorias, pañuelos y banderas. La calle Mitre donde funcionaba el boliche permaneció cerrada al tránsito desde el momento de la tragedia hasta 2012, momento en que el gobierno de la Ciudad abrió una especie de calle paralela sobre un estacionamiento lindero al ferrocarril, para que puedan circular autos y colectivos.

Ahora, los familiares proponen expropiar el espacio donde funcionó Cromañón —en la actualidad tapiado y arreglado por dentro por su dueño— y que se instale allí un ‘espacio para la memoria’. Además de trabajar a diario para mantener vivo el recuerdo de lo que ocurrió en Cromañón, para concientizar y evitar que vuelva a ocurrir algo similar, cargan con el recuerdo de una noche trágica que les cambió la vida para siempre. Homenaje. Este lunes 30 de diciembre familiares y amigos de las víctimas de Cromañón realizarán una serie de actos en honor a las víctimas.

Fuente: Perfil.