Actualidad, Sociedad

Ya comenzó nuevamente la colecta Manos Solidarias para las personas de Añatuya.

HABLAMOS CON LA HERMANA MADRE LUCÍA DE AÑATUYA.

Desde el 19 de octubre hasta el 19 de noviembre se estará realizando en Suardi la Colecta de Manos Solidarias para los hermanos de Añatuya. Es por eso que en la mañana de Oxigeno conversamos con Madre Lucía, de la Congregación Misioneras de Jesús Verbo y Víctima, que se encuentran en Colonia San Juan.

Madre Lucía nos contaba que su congregación están instaladas en Colonia San Juan desde hace 38 años y tienen como carisma propio trabajar en lugares alejados, abandonados, pobres, que carecen de sacerdotes que residan allí. Por eso se encuentran lejos de las ciudades, en lugares de muy difícil acceso.

“El mismo hecho de estar alejados de las ciudades y con malos caminos, hace que nuestras familias, nuestra gente, pase necesidades esenciales, no tan solo en  cuestiones materiales, como mercadería o ropa, sino también incluso en salud, porque el salir hacia la ciudad ya implica un gasto extra y en estos momentos difíciles que estamos pasando en todo el país por la pandemia, es muy difícil tener cómo salir hacia la ciudad” nos contaba la hermana.

De Colonia San Juan depende otros 17 pueblitos cercanas, distantes por unos 35 km. aproximadamente, que en total están conformadas por unas 2400 personas. Madre Lucía nos contaba que los pueblitos más cercanos se encuentran a unos 6 kilómetros y que generalmente van en bicicleta hasta allí. También cuentan con movilidad que les proporcionó el Obispado, pero debido a la mala condición de los caminos muchas veces se hace difícil llegar en ese vehículo y por eso se trasladan en bicicletas.

La hermana nos contaba: “Cuando vamos a las familias además de brindarles una catequesis, escuchamos sus necesidades, sus problemas y tratamos de ver, en la medida de lo posible, como darle solución”.

Actualmente, nuestros hermanos de Añatuya, lo que mas necesitan es mercadería, ya que debido a la pandemia es muy difícil poder salir a las ciudades en busca de provisiones; muchos pueblitos también necesitan agua, ya que no cuentan con agua potable.

“A través de este medio aprovechamos para hacerle llegar nuestro inmenso agradecimiento a las familias de Suardi que año a año nos hacen llegar su colaboración y nos e imaginan cuanto alivian con ellas las necesidades de nuestros fieles; muchísimas gracias y sepan que rezamos cada día al Señor por cada uno de ustedes, para que les retribuya con creces la generosidad que tiene para con nosotros, para con nuestros fieles” aseguraba Madre Lucía.

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